Patricia Lagos Saldías

Portafolio Digital

1998-2001

 

Con la convicción interna de llegar algún día a convertirme en artista, comienzo mi largo camino acompañada de grandes maestros, como Augusto Barcia, Ramón Levil y Francisco Olivares, con quienes aprendí rigor, fuerza, sutileza y pensamiento. Con estos elementos adquiridos en el quehacer pictórico, me planteo la necesidad de llegar a crear mis propias composiciones y tener un lenguaje personal. En los inicios, luego de muchos ejercicios -algunos fallidos, otros acertados-, parto mi búsqueda interna y logro encontrar una manera personal de plasmar algo de mis sentimientos, traspasando así la frontera de lo clásico a lo moderno. Al decir moderno, me refiero a dejar a un lado la escuela tradicional de copiar la realidad tal como se ve y comenzar a inventar mis propias composiciones a partir de lo real, teniendo como referencia el paisaje urbano y rural. El paisaje pasa a ser una excusa para comenzar a crear una nueva realidad a partir de la imaginación. Poco a poco, y en conjunto con mi profesor Francisco Olivares, empiezo la búsqueda de componer a partir de la fragmentación, la abstracción y la superposición de capas de textura y color. Al tomar como referente el paisaje, utilizo la impronta de la mancha y el color para crear situaciones ficticias e invento una nueva imagen que a veces es real y otras, ficticia. La textura, el color y la mancha me sirven para dar intensidad y destacar mi trabajo, y comienzo a utilizarlos con gran fuerza y a entregar en mis trabajos parte de lo que será en el futuro mi propio lenguaje.

Al culminar este proceso, tengo la posibilidad de exponer en el Casino de Viña del Mar la muestra denominada “A quien corresponda”, la que tiene como finalidad simplemente presentar una mirada individual a partir de la realidad.