Patricia Lagos Saldías

Portafolio Digital

MUROS: 2013-2014

 

A partir de esta fecha, me encuentro en la encrucijada de hasta dónde llegaré en mi camino,que continúa constante y silencioso. En este proceso es donde ya no me importa el objeto, la materia comienza a cobrar tal importancia que se transforma en un gran muro.

Hoy es sólo la materia y yo. En estos momentos, sólo trabajo con tierras de colores y algunos diluyentes, agua y otros solventes. Quiero hacer que mi obra sea un gran muro, que contenga toda mi historia. Esta historia no puede ser develada y nadie la puede descubrir, por lo tanto, ocupo las telas y esparzo sobre ella tierras y más tierras, hasta lograr una capa tan gruesa como las capas de la vida.

Huellas silenciosas, dibujadas por el tiempo, humedad, armonía traslúcida, pátina del tiempo, polvo en suspensión. Tantos silencios ocultos detrás de cada muro. Tantos comienzos y contínuos finales, vidas unidas, también separadas, esfuerzos, sueños agrietados por el paso del tiempo. Tiempo que borra y dibuja nuevas historias contadas por sus huellas silentes. Muro símbolo del tiempo inconcluso, soporte pasajero y cambiante de nuestra historia. ¿Es nuestra historia la que será contada trazo a trazo por el paso del tiempo? Tiempo, espacio infinito de tiempos constantes. Constancia de una vida en movimiento. Espacio, soporte, líneas y trazos semejantes a los surcos dejados en nuestra piel por el paso del tiempo. Huellas infinitas, dibujos del tiempo. Así nace el trabajo denominado “La huella de lo efímero”, trabajos realizados durante los años 2012 al 2014. En esta serie me refiero a la existencia de las cosas y su efímero paso por nuestras vidas. He conceptualizado lo efímero del ser humano en bloques de tierra y he dejado sólo huellas dejadas por el tiempo. Nuestro paso por esta tierra es efímero, llegamos, vivimos y luego nos vamos, somos como todo lo demás, nos conectamos con el universo a través de nuestra huella. Todo es y deja de ser en algún momento, el amor, la amistad, las relaciones humanas, las personas.

Nos aferramos, creamos dependencias, hasta que por algún motivo esto nos deja sólo una huella. De ahí el concepto de lo efímero, aplicado a nosotros mismos: somos absolutamente efímeros en nuestros gustos, pensamientos, deseos, necesidades e inquietudes, somos seres cambiantes, un día llegamos, nos quedamos y volvemos a irnos dejando la huella de lo efímero.